¿Cómo lidiar con la fatiga ocular?

En primer renglón debemos destacar que la fatiga ocular puede significar cosas diferentes entre las personas y que si bien, no es grave, debe atenderse pues, claramente, es un llamado a detenerse a descansar pero también puede significar el síntoma de alguna enfermedad o de que tus lentes necesitan una graduación diferente.

Los síntomas, de manera general, se relacionan con ojos llorosos y cansados; ardor y picazón; fatiga muscular facial como resultado del esfuerzo al tratar de enfocar mejor; ojos secos e irritados; visión borrosa o doble; dolor de cabeza y en cuello, hombros o espalda; sensibilidad a la luz y no poder mantener los ojos abiertos; dificultad para lograr concentración.

La fatiga ocular es común en toda época del año, pero en especial antes de las vacaciones. Es el cansancio acumulado o el uso frecuente o eventual pero intenso de pantallas de los dispositivos digitales o el conducir largas distancias sin descanso, lo cual es sumamente peligroso para quienes transitan esa vía por el riesgo de los microsueños o de alguna molestia que desconcentre al conductor.

También están en la lista el leer sin hacer pausas o con poca iluminación y exponerse a la luz brillante o al resplandor. Asimismo, el estrés influye de manera importante. El ambiente hace su parte, por ejemplo, el ventilador, el aire acondicionado o los sistemas de calefacción pueden causar resequedad.

Pero también puede ser un síntoma de alguna patología, como síndrome del ojo seco o visión no corregida, es decir un error refractivo.

Frente a las pantallas

Pongamos el zoom en los dispositivos, pues en estos tiempos en que el mundo de la productividad y la educación tienen a la tecnología como oficina y aula, y el mundo social como ágora, se convirtió en la causa más común que hace posible la fatiga visual.

De acuerdo a la American Academy of Ophthalmology se le denomina como síndrome visual informático. Se presenta cuando los ojos pasan más de dos horas seguidas frente a las pantallas. Aunque también sucede con el material impreso, la fatiga llega más prontamente ante la luz del dispositivo.

Esto obedece a que se parpadea menos y por lo tanto la humectación es escaza para el globo ocular, es común que las pantallas estén ubicadas en ángulos inadecuados para la vista; exceso de brillo o poco contraste, la mala postura, sequedad del ambiente y hasta la falta de orden cerca al computador inciden; pero también las patologías existentes pueden hacer que los ojos se cansen más rápidamente.

Estos asuntos pueden pasar desapercibidos, pero afectan tu calidad de vida, tu productividad y tu salud. Por lo tanto, recomendamos:

  • Ordenar el espacio de trabajo.
  • Configurar brillo y contraste de la pantalla, de acuerdo a las necesidades de tu visión.
  • Tener una temperatura adecuada del aire acondicionado, si es ventilador tenerlo a una distancia prudente del puesto de trabajo evitando el viento directo.
  • Tener una buena luz natural o artificial, y evitar trabajar mirando de manera directa a las ventanas.
  • Hacer pausas activas cada 20 minutos mirando un punto fijo lejano por 20 segundos o cerrar los ojos y moverlos en distintas direcciones.
  • Si hay un poco más de tiempo, puedes ir por un café o un té, lo importante es descansar.
  • Alimentarse e hidratarse bien siempre ayuda para contrarrestar la fatiga corporal. Además, resulta también un tiempo de descanso fuera de las pantallas.
  • Respeta tus pausas, no reemplaces el computador con tu celular. El cuerpo tiene sus ritmos para recuperarse y debemos ser respetuosos con estos.

Consulta, siempre consulta

La visita al oftalmólogo es insustituible. Se pueden encontrar algunos consejos en las redes pero se debe tener cuidado con lo que aplicas en tus ojos, en algunos casos, y también te aseguras que los consejos que se te proporcionen estarán en sintonía con tus necesidades de salud. Es así como hacemos énfasis en la consulta para:

  • Saber cuál es la distancia adecuada para garantizar tu parpadeo y humectación natural y evitar el esfuerzo adicional, esto según tu salud visual.
  • El uso de lágrimas artificiales, aunque son de venta libre, es mejor que sea consultado a un especialista.
  • Es posible que el cansancio se deba a una patología de la cual no te has enterado y es necesario el diagnóstico.
  • También puede ser que la graduación de tus lentes deba ser cambiada. Así que es mejor asegurarse.

Escucha a tu cuerpo, tiene algo por decirte con cada síntoma. En Oftalmoservicios estamos comprometidos con la salud de tus ojos y con tu calidad de vida.

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