La estimulación visual en bebés es más que colores

Lo primero, por supuesto, es decir que estos estímulos hacen que los bebés vean mejor. En los primeros meses de vida, no distinguen colores y tienen una miopía fisiológica, esto quiere decir que no ven de lejos. No es para sustos, es normal, no será así para siempre.

Lo que esto significa es que la visión también se desarrolla luego del nacimiento. Por esto, y por muchos otros asuntos importantes, se debe les debe ayudar con ejercicios sencillos pero muy estimulantes.

Pongamos la lupa en este desarrollo paulatino de la vista en el primer año:

Primer mes. Comienzan la vida con vista borrosa, que se va aclarando con los días. Tampoco distinguen los colores. Por esta misma razón es aconsejable estimular la visión y con esto el desarrollo cognitivo y motriz. Es por esto que las imágenes en blanco y negro, que generen alto contraste, son tan útiles en esta etapa.

Segundo mes. Inicia el perfeccionamiento de la vista, reconocen con más nitidez objetos y rostros cercanos, a unos 20 o 25 centímetros de distancia. Empiezan a seguir objetos con la mirada, aunque no en todo el arco de movimiento.

Tercer mes. Distinguen mejor el blanco y negro e inician la identificación de rostros. Si se les sonríe, deben corresponder.

Cuarto mes. Ven a mayor distancia, el metro sería el nuevo límite. La visión de profundidad comienza, al igual que la coordinación de movimientos de los ojos.

Sexto mes. Los colores se perciben, aunque todavía no hay una buena discriminación. Se diferencia el blanco, negro, rojo y combinaciones como negro y amarillo o naranja.

Doce meses. En este punto ya se debe tener el desarrollo completo en cuanto a discriminación de colores, nitidez y percepción de profundidad.

Los beneficios de la estimulación visual

Además de la buena visión y detectar alertas tempranas, la estimulación en los bebés trabaja agudeza, coordinación motriz, desarrollo cognitivo e inteligencia emocional.

El ser humano aprende de su entorno por medio de la visión, hasta lograr conquistarlo. Este sentido ofrece la información necesaria sobre el tamaño, las formas y los colores, los movimientos, la profundidad y el reconocimiento.

Este es un tema transversal, pues se desarrollan temas paralelos y de gran relevancia para el desarrollo de los más pequeños.

Comencemos por la coordinación motriz. Esta interacción y trabajo entre la visión y la motricidad influye en muchas funciones como su dinámica e interacción con el mundo de los objetos y hasta la facilidad para aprender y relacionarse con otros.

El gateo y los primeros pasos también están relacionados con la visión, por ende, con la exploración y conquista del espacio y la sensación de seguridad en la salida de la casa familiar.

Asimismo, la estimulación visual implica al desarrollo del sistema cognitivo, ya que permite la recepción cerebral de sensaciones sensoriales que despiertan habilidades.

Es una actividad donde todos pueden participar y que promete generar seguridad e inteligencia emocional en los pequeños y vínculos familiares sólidos para toda la vida.

¿Cómo estimular la visión en los bebés de 0 a 6 meses?

Aunque los bebés nacen con visión borrosa, esta se hace cada vez más nítida y lo puedes corroborar con la respuesta a las interacciones, con personas y objetos, que se van evidenciando al pasar los días. En este artículo te damos algunas sugerencias para estimular la visión en los más pequeños de la casa:

Contraste. La estimulación con contrastes cromáticos en blanco, negro y rojo, hacen que la exploración del mundo se estimule.

Los bebés aman los móviles. Son más que decoración, son un estímulo para los bebés en cuanto al desarrollo de la distinción visual de objetos, el enfoque, el movimiento, la percepción cromática y el desarrollo del oído.

Los juguetes son más que diversión. Les ayudan a percibir distancias y el movimiento cuando lo acercan y alejan; además de aprender de colores, formas y texturas.

Hablarles. Se aconseja hablarles para que distingan el sonido de nuestra voz, es bueno enseñarles los gestos, las emociones reflejadas en el rostro.

Estimulación desde los 6 a los 12 meses

Están listos para desarrollar la visión periférica. Así que aquí te van algunos ejercicios para esta etapa:

Los libros son aliados. Puedes enseñarles imágenes y relacionarlas con los sonidos, así son varios sentidos los que estimulas al mismo tiempo.

Las formas. Los juegos en los que se encajan piezas con figuras geométricas ayudan en la distinción de formas y la relación entre ellas, así como la coordinación de movimientos de ojos y manos.

Papeles de colores. El papel celofán de colores puede ser muy útil para el trabajo cromático, en texturas y sonidos.

El espejo. Estimula la visión del bebé, pero también le hará conocerse y descubrirse.

Los controles médicos en esta etapa son fundamentales, los profesionales de la salud orientan a las familias sobre el desarrollo de los pequeños y se pueden detectar alertas tempranas en el estado de salud general del bebé, incluida la vista.

Demos el mejor regalo a nuestros niños, cuidando sus ojos.

 

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